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Irreversible.
Porque el tiempo lo destruye todo. Porque algunos actos
son irreparables. Porque el hombre es un animal. Porque
el deseo de venganza es un impulso natural. Porque la
mayoría de los crímenes quedan sin castigo. Porque la pérdida
del amado destruye como un rayo.
| La
Opinión de Decalt Bocablo |
Gaspar
Noé es un tipo raro, que duda cabe. No en el sentido que
lo pueden ser otros personajes de la industria cinematográfica,
como Tim Burton (por citar un ejemplo de freak talentoso
y simpático). A ver si me explico: un cineasta que elige
reservarse para sí mismo un bolo en su nueva película,
personificando a un gay que se masturba de pie en un club
nocturno (por si no queda claro: no "hace" que
se masturba, sino que en una admirable muestra de
sutileza aparece jugueteando con su amigo en la mano),
que incluye una breve escena de sexo explícito sin
aparente justificativo (salvo el que suele dar en las
entrevistas: "¿Por qué no se puede mostrar el sexo
en las películas del mismo modo en que se muestra
cualquier otra actividad?"), que incluye una escena
de una brutal violación seguida por una paliza que deja
a la víctima en coma, mostrando todo con pelos y señales
y tomándose nada menos que ¡9 minutos!, que incluye
otra escena en donde un personaje le desfigura la cabeza
a otro con un matafuegos (otra vez una aclaración
pertinente: no me refiero a que lo golpea; literalmente
le desfigura la cara hasta convertírsela en una pulpa
sanguinolenta), un tipo que hace todo eso en una película
yo diría que es un tipo cuanto menos "raro".
La película fue muy promocionada, por un lado, por estar
contada de atrás para adelante, y por otro lado por sus
escenas de sexo explícito y su violencia inusitada.
Analicemos un poco más en profundidad estas dos características
de "Irreversible". ¿Por qué la historia está
contada de atrás para adelante? Podríamos hacer muchas
disquisiciones metafísicas, psicológicas o filosóficas
al respecto. Pero mejor atengámonos a la simple
explicación que nos brinda Noé: según él mismo dijo,
se le ocurrió contarla de ésta manera cuando vió
"Memento" (de Christopher Nolan) y "Betrayal",
de David Jones. Debo reconocer que no tengo la menor idea
acerca de la segunda, pero sí tuve el placer de ver
"Memento". Quiénes también la vieron, tal vez
piensen "¡ajá, conque era una idea robada!",
pero no creo que este sea el caso, porque Noé no se
dedica a plagiar "Memento", solo copia un
poquito. Y copia mal, pero eso sí, no plagia.
Lo que sí está más cerca del plagio sin llegar a
serlo, es su otra inspiración para "Irreversible":
las llamadas "películas de explotación" del
cine norteamericano de los años '70, cuyo máximo
exponente es "El vengador anónimo", aquella
saga protagonizada por Charles Bronson.
¿Por qué Noé copia mal a "Memento"? Porque
en "Memento" la historia no está contada al
revés caprichosamente, sólo por pretender originalidad,
sino que el brillante guión lo utiliza como recurso para
crear una magnífica película de suspenso en la que el
espectador se ve obligado a prestar extrema atención
para ir reconstruyendo un enigma a la par de su
protagonista. Es más, a diferencia de "Irreversible",
el guión no es para nada lineal (empieza por el medio y
si bien casi siempre va retrocediendo, también da saltos
hacia adelante), mientras que en la película de Noé, la
trama comienza justo en el final, y sigue en línea recta
hasta el principio, con lo cual, luego de la sorpresa e
incertidumbre inicial (que dura unos 20 minutos), lo que
queda es sumamente previsible y aburrido.
Todas las curvas que le sobran a la bella Mónica
Bellucci le faltan a este guión de una chatura alarmante.
Para ver esto de manera más evidente, despojemos a
"Irreversible" de sus escenas de sexo y sadismo
y contémosla al derecho y obtendremos... ¡"El
vengador anónimo" con Vincent Cassel! Las
actuaciones son lo mejor de la película, sobre todo
teniendo en cuenta que los actores deben remar para
intentar sacar a flote a personajes ultra esquemáticos y
casi unidimensionales, con la excepción del personaje de
Bellucci que cuenta con un poco más de sustento.
Pasemos a analizar ahora el tema de las escenas de sexo y
violencia. Si Noé se pregunta por qué no se pueden
mostrar escenas de sexo en cine como se muestra cualquier
otra actividad, yo le contestaría con otra pregunta: ¿Y
por qué sí mostrarlas? ¿Por que sí nomás? ¿Para
escandalizar? ¿Para intentar darle un poco de vida a un
argumento pobrísimo? Tal vez en su próxima película a
Noé se le ocurra hacer un plano secuencia de 20 minutos
de un tipo defecando, enfocando en primerísimo plano la
zona crítica, lo cual no creo que sea de mucho interés
narrativo, pero sin lugar a dudas despertará polémica,
que es lo que importa.
En cuanto a las escenas de violencia y sadismo, ¿Por qué
es que causan tanto rechazo en este film? Si vemos una
película de acción o de terror, nadie se sorprenderá
al ver escenas violentas, porque es lo que se espera de
este tipo de películas. Nadie va a decir viendo "Terminator
2" "aghhh, no puedo soportarlo, le estén
reventando la cabeza a Schwarzennegger", ni nadie se
va a molestar mucho porque despanzurren a un adolescente
más o menos en "Martes 13". Pero si tomamos en
cuenta que las escenas de violencia de "Irreversible"
parecen obtenidas de la suma de las 50 películas más
morbosas del género gore de toda la historia, y que
aparecen bastante fuera de contexto dentro de una película
que se supone con pretensiones artísticas antes que
interesada en el regodeo morboso, resulta natural que
produzcan rechazo.
Tal vez podamos encontrar una razón a tanta violencia
explícita en esa verdad de perogrullo que enuncia un
personaje al comienzo y que se repite sentenciosamente
sobre el final: "El tiempo todo lo destruye".
Supongo que esa es la idea central de toda la película,
el mensaje que nos quiere dejar el realizador. Nos está
diciendo, "miren, acá les presento a una pareja idílica,
que se llevan de maravillas, a quienes les espera un
futuro lleno de felicidad (veáse el golpe bajo del
final, cuando Bellucci descubre algo que al fin y al
cabo, no parece tan grave después de la escena de la
violación) y con un amigo de fierro, de esos que están
en las buenas y en las malas. Pero aún así, no están
ajenos a que todo se les derrumbe en un instante".
Claro que si para Noé el prototipo de pareja idílica es
un drogadicto fiestero que se encierra en un baño con
dos prostitutas, que le "roba" la mujer a su
mejor amigo y que la trata mal salvo cuando quiere tener
sexo con ella; y una mujer que rechaza los malos hábitos
de su pareja, pero que se asiste a las mismas fiestas que
él, donde entra a una habitación en la que todos están
teniendo sexo y se retira con su mejor cara de póker y
que coquetea perversamente sin parar con el amigo de su
pareja sabiendo que sigue enamoradísimo de ella, bueno,
allá él...
Hablando del amigo, este personaje protagoniza una de las
escenas más aburridas, ridículas y sin sentido de toda
la película: se pasa todo un viaje en subte intentando
averiguar intimidades sexuales de la pareja para
compararse a sí mismo cuando salía con la chica. Todo
esto a viva voz, con un subte repleto de gente que ni
siquiera voltea la cabeza ante tres personas que se lo
pasan hablando de sexo sin eufemismos y en forma por demás
detallada. Además de no aportar absolutamente nada al
relato, ¿no parece una situación muy creíble, no? Así
como tampoco parece muy creíble que un tipo siga alzadísimo
con la mujer que le "robó" su mejor amigo, y
que los tres estén al tanto de la situación y se lo
pasen comentándose intimidades pasadas y presentes con
toda naturalidad en lugar de agarrarse a trompadas o
simplemente dejar de frecuentarse.
Así como esta escena es aburrida, también lo son la de
la intimidad de la pareja en su cuarto o la de la fiesta.
Para rematar tanto disparate, la película cierra con una
inexplicable y molesta secuencia de luces parpadeantes
digna de los pikachus que provocaban epilepsia a los
chicos japoneses. Y bueno, el arte no se explica, es así...
Próximamente
Manuel
Castro - / 10 |
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