Arnold Schwarzenegger
("Terminator", "Desafío
Total", "Mentiras Arriesgadas",
"Terminator 2: El Juicio Final")
protagoniza una nueva y espectacular
película de acción con unos
impresionantes efectos especiales.
Schwarzenegger es John Kruger, un marshal
de los Estados Unidos, encargado de
borrar todo rastro de las vidas e
identidades de aquellas personas que
entran a formar parte del Programa
Federal de Protección de Testigos. La
última misión de Kruger es proteger a
una alta ejecutiva (Vanessa Williams) que
ha descubierto un plan para suministrar a
un grupo de terroristas una de las
superarmas más avanzadas jamás creadas.
Es una asignación a la muerte.
Un emocionante espectáculo que se suma a
la lista de éxitos de Schwarzenegger y
que cuenta con unas magníficas escenas
de acción que incluyen un espectacular
salto al vacío desde un avión, un
enfrentamiento contra asesinos provistos
de armas de hipervelocidad y conseguir
superar un sistema de seguridad
ultratecnológico.
Después de triunfar con
Mentiras Arriesgadas y tras el fracaso de
Junior, Arnold Schwarzenegger se unió a
Chuck Russell, que había roto la
taquilla con La Máscara. De esta
combinación surgió un aparatoso y
anquilosado espectáculo de acción, con
algunos momentos de buen entretenimiento,
pero excesivo en metraje y tiroteos. La
presencia de un buen elenco de
secundarios asegura la calidad
interpretativa, pero el resto del film se
consume en el fuego de las explosiones.
El film recuperó los 100 millones de
presupuesto, pero los beneficios fueron
escasos.
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